Confesiones De Un Amigo Imaginario - Michelle Cuevas

Título: Confesiones De Un Amigo Imaginario.
Título Original: Confessions of an Imaginary Friend: A Memoir by Jacques Papier.
Saga: Autoconclusivo.
Autora: Michelle Cuevas.
Editorial: Ediciones Urano - Puck.
Colección: Liliput.
Fecha de Publicación: 7 Septiembre 2017.
ISBN: 9788496886544.
N° de Páginas: 176.
Goodreads

Sinopsis: ¿Quién dice que los amigos imaginarios no existen? Jacques y Fleur Papier no solo son hermanos gemelos; también son los mejores amigos del mundo. Lo comparten todo: literas, baños, helados, secretos, ronquidos. Están tan unidos que una vez llegaron a compartir –preparaos- un chicle. Tan unidos que Fleur sabe lo que piensa Jacques incluso antes que él. Por eso, cuando Jacques se entera de que Fleur le ha ocultado un secreto gigante, un secreto monumental, el secreto más alucinante del mundo, no se lo puede creer: ¡Fleur tiene un amigo imaginario! Imaginaos cómo se quedará cuando Jacques empiece a atar cabos y descubra que ese amigo imaginario es... él mismo. Un momento… ¿qué? ¿Que Jacques es imaginario?¿Intangible? ¿Invisible? ¡Llamad a los bomberos, al hospital, a la policía! ¡Jacques está a punto de sufrir un ataque al corazón! (Si acaso los seres imaginarios tienen corazón.) Aunque Fleur sea la mejor hermana del mundo, Jacques no quiere ser un hermano imaginario. Quiere ser libre. Y está a punto de emprender un sorprendente, conmovedor y divertido viaje para descubrir quién es… y adónde pertenece.

Gracias a Ediciones Urano por el ejemplar para esta reseña.


Opinión Personal:


Puedo decir con completa sinceridad que este libro se ha convertido en uno de mis favoritos por mucho. Si bien tengo entendido que es un libro infantil, creo con certeza que lo puede leer cualquier persona y terminar enamorada de la historia, porque no solo contiene entre sus páginas una bellísima trama, también nos regala más de un par de mensajes sumamente hermosos. Aunque debo confesar que por lo que puedo recordar jamás tuve un amigo imaginario, supongo que muchos de ustedes si, por lo que es fácil identificarse con la historia, además esta tan bien elaborada la historia de un amigo imaginario, que fácilmente puedes desear que este mundo que creo la autora, exista realmente.

Jacques Papier siente que todo el mundo lo odia, las maestras nunca le otorgan la palabra cuando tiene la respuesta a alguna pregunta de la clase, la bibliotecaria jamás hace caso de sus peticiones  y ni siquiera es elegido por sus compañeros en la clase de deporte para formar parte del equipo. Por fortuna su hermana Fleur comparte con el cada uno de sus momentos mágicos, incluso ambos tienen un mapa de todos los lugares de fantasía que han visitado y visitaran. Un día, sin sospecharlo las cosas empiezan a cambiar cuando se entera escuchando una conversación de sus padres que Fleur tiene un amigo imaginario, ¿Cómo es posible que su hermana y mejor amiga, con la que comparte todo e incluso en una ocasión compartió un chicle, le ha ocultado la existencia de un amigo imaginario? Jaques acude a la biblioteca a averiguar sobre los amigos imaginarios, pues si su hermana puede guardarle un secreto tan importante, él también puede tener un amigo imaginario.

Lo que nunca había imaginado es que poco a poco, las pruebas le revelarían que en realidad el amigo imaginario era él. Su mundo comienza a venirse abajo cuando él no quiere ser solo un amigo imaginario, pues Jacques quiere tener lo que todo un niño normal de su edad puede tener, pero sobre todo, libertad para poder ser quien el desea ser. Es así como comenzara un largo camino, donde descubrirá que solo puede ser invisible si el permites sentirte de esa manera.

Estaba consciente de que este libro me iba a gustar desde que vi su portada y leí la sinopsis, pero jamás imagine que iba a terminar amándolo de esta manera. La pluma de la autora es sensacional, le da un toque en el que te sientes como en un hogar cálido en toda la lectura, además crea personajes esplendidos que amas desde el primer instante. Desconozco si la autora tiene más obras en su autoría, pero después de leer esta historia definitivamente indagare más su trabajo, pues muero por leer más cosas de ella.

Me encanta el mundo que la autora crea en cuanto a los amigos imaginarios, porque, ¿Quién iba a
pensar que los amigos imaginarios tenían sus reuniones para hablar de sus problemas, además de un sistema que les indica a que niño se unirán como amigo imaginario? Sin olvidar que cada uno de los amigos que aparecen en la historia son fenomenales, lo que provoca que sea imposible no desear haber tenido a alguno de ellos como amigos en nuestra infancia.

Siento que este libro nos enseña que si bien el concepto o la idea de amigo imaginario lo podemos ver como algo infantil, también es de hecho lo que nos ayuda con los momentos difíciles o de timidez en cierta etapa, o como es en este caso, lo que ayuda al pequeño a mejorar al crearle seguridad en sí mismo y en el entorno que lo rodea.

No puedo decir que hay algún personaje que fue de mi desagrado porque todos me encantaron pero definitivamente Fleur y Jaques son mis preferidos por mucho. De Jacques me gusto su sentido del humor, lo genial que es ayudando a los niños que lo imaginan, el cómo buscaba esa libertad tan insistentemente y sobre todo, la forma en la que madura y se percata de que su función es mucho más allá de sentirse invisible por ser un amigo imaginario, pues descubre que el desempeñar dicho papel, puede hacerlo feliz y hacer feliz a los demás. En cuanto a Fleur es una niña maravillosa, que está dispuesta a ayudar a Jacques en lo que necesite para que él pueda sentirse mejor y encontrar esa felicidad que tanto busca, aun si ello significa que en el proceso pueda perderlo.


“El colegio. ¿Quién invento ese lugar tan cruel?”.

“Si, como todos los mejores amigos, había un mundo entero que solo ella y yo podíamos ver”.

“Los incrédulos dirán que la magia es mentira, pero ¿sabéis que? No hace falta que digas nada para demostrarles que están equivocados”.

“El mundo es un misterio con M mayúscula. Lo imposible es posible. Y tú, Fleur, me da que eres la clase de niña que sabe que lo real solo depende del color del cristal con que se mira”.

“Puede que fuese asqueroso. Puede que fuese amor. Y puede que fuese una pegajosa mezcla de ambas”.

“Y es que, en realidad, eso es lo que todos queremos, que nos conozcan así, que nos vean. No hable del pelo o la ropa, hablo de que nos vean como realmente somos. Todos queremos encontrar a esa persona que conozca nuestro autentico yo, todas nuestras manías, y aun así nos entienda”.

“Amigo imaginario:
Es una persona que te cae bien y con la que te gusta estar, pero que no es real.
Una persona que ayuda o apoya a alguien que solo existe en la mente o en la imaginación”.

“En ocasiones los amigos imaginarios tendrán que recorrer, viajar o cubrir grandes distancias para dar con alguien que los vea. Cuando lo encuentran, suelen quedarse largas temporadas”.

“Alimentación:
Helados flotantes con cerveza de raíz y quesos a la parrilla lunar.
Pero su comida favorita es el polvo de estrellas”.

“Los amigos imaginarios creen. Creen en sí mismos. Creen en ti”.

—¿A veces tienes la sensación, no sé, de que eres invisible?
—Todo el mundo se siente así a veces, ¿verdad?”.

“Pase el día siguiente compungido en mi litera superior. Eche un vistazo a la habitación. El sol despuntaba y entraban columnas de luz a raudales. Los rayos, rebosantes de polvo danzarín, unían las dos ventanas al suelo. Por alguna razón, se me ocurrió que quizá fuesen esas las cosas reales que impedían que nuestra casa se viniese abajo. No las vigas ni los clavos, sino algo más. Algo que no podía verse con los ojos, pero estaba ahí subyaciendo a todo”.

“Tal vez estemos hechos de los mismos elementos que las estrellas y estas están hechas de los mismos elementos que nosotros. De todas las cosas perdidas y todas las cosas que no tienen dueño”.

“Sabía que estaba dramatizando un poco, pero era un gustazo tener a alguien a quien culpar”.

“¡Me va a dar un ataque al corazón! ¡Llama al hospital! ¡Busca un desfibrilador!”

“Lo cierto es que, imaginario o no, solo eres tan invisible como te sientas”.

“Hay muchas cosas reales que no pueden tocarse ni verse. La música, los deseos, la gravedad… ¡La electricidad, por ejemplo! Y los sentimientos. Y el silencio”.

—Déjalo ya, ¿quieres? Nada podrá ayudarme. Te diría que tengo el corazón roto, y que es irreparable, pero no puedo.
—¿Por qué no? —inquirió Fleur.
—Porque ni siquiera sé si las cosas imaginarias tienen corazón”.

“Los problemas imaginarios a veces pueden ser más difíciles de sobrellevar que los reales”.

“Es un grupo de apoyo. Para amigos imaginarios en apuros. A veces es bueno rodearse de cosas como tú”.

“La verdad es que yo nunca había estado con cosas como yo, cosas que no pudieran verse ni oírse, pero no las típicas. Puede que me entendiesen;  por qué no. Hasta las hojas muertas se acurrucan juntas bajo los mantos de nieve en invierno. Hasta la oscuridad se aglomera al amanecer en las esquinas y al fondo de los cajones”.

“Imaginario o no, solo soy tan invisible como me sienta”.

“—Bueno —conteste—,  en realidad no estoy aquí. Por eso estoy… aquí.
—¡Hala! —exclamó De Todo—. ¡Que profundo!”.

“Que no seas “real” no significa que no seas real”.

“Creo que es como la tierra y la luna. La luz de la luna es una ilusión. En realidad, solo está reflejando la luz del sol, que rebota en ella como un espejo. Nosotros somos como esa luna y sin la gente que nos ha imaginado todo es oscuridad. ¿Eso es lo que queréis? Porque yo no. Yo quiero más. Quiero ser libre”.

“Lo único que sé es que veo a los demás en el cine o en la frutería y pienso que a todos los envuelve su propia historia épica, repleta de sueños, esperanzas, miedos, alergias y curiosas fobias. Yo no tengo nada de todo eso”.

“Que tendrán las mascotas que hasta las peores se cuelan en tu corazón, se hacen un ovillo en un cojín donde da la luz cálida del sol y jamás se marchan”.

“¿Te has fijado en que los ojos de las personas brillan más cuando hablan de algo que aman?”.

“El jueves,  jugamos a personajes de cuentos y (cómo no) Pierre tenía que ser el príncipe valiente, ¿Y que era yo?, te estarás preguntando. ¿El dragón? ¿El caballero? ¿Tal vez el bufón encantador que no corría peligro de que lo lesionaran o hiriesen? No. Pierre me visualizo como la doncella en apuros. ¡Yo! ¡Una doncella! Y no me imagino como una princesa guerrera intrépida y ocurrente diestra en artes marciales.  Noooooo. Tuvo que subestimar mi fuerza femenina junto con todo lo demás. No sé, puede que mi vestido tuviese volantes y estuviese repleto de piedras en forma de corazón, y puede que llevase el pelo exageradamente largo, pero yo me negaba a ser una doncella en apuros”.

“—Bien, ¿Dónde está esa oficina? —Pregunte, meneando mis rizos de oro—. Los pies me están matando y necesito sacarme estos tacones, la verdad”.

“Descubrí que lo que había en mi interior era lo que más odiaba”.

“Lo que me gusta de los perros es que les da igual si eres hiperactiva o tienes una pinta rara, o eres lo peor en multiplicaciones de toda la clase. Les da igual si te llenas el vestido de barro o nunca cuentas los chistes bien del todo, o si eres la niña menos popular de tercero. Un perro esperara igualmente a que vuelvas a casa todos los días. Y siempre se alegrara de verte. Para un buen perro eres la mejor persona del mundo entero”.

“—Y ¿sabes cuáles son los mejores perros? —Pregunto Merla—. Son los que te haces sentir que eres capaz de cualquier cosa. ¿Cuántas personas en el mundo creen en ti así? ¿Cuántas ven algo en ti y te hacen sentir especial?
—Casi nadie —convine—. Con suerte, puede que una o dos en toda tu vida.
—Vale, pues ¿sabes que, Jacques Papier, perro temporal? —inquirió Merla.
—¿Qué?
—Que has sido el mejor perro de la historia —dijo con su amplia y fabulosa sonrisa”.

“Lo único que sabía era lo bien que me hacían sentir y que todo el mundo (perros y no perros) debería procurar decir esas palabras, quizás pasa sus adentros nada mas o quizás en voz alta, con los ojos cerrados, hasta que realmente se las crea.
“Soy el mejor perro de la historia”.
Adelante. Inténtalo.
“Soy el mejor perro de la historia””.

“Yo creo que estarás allí. Ella te imagino lo que te convierte en parte de ella. Creo que eso dura para siempre”.

“Ni hay una palabra para los mensajes secretos de una sopa de letras”.

“Ni para cuando alguien tiene una sonrisa tan resplandeciente que debe de tener una luciérnaga atrapada en su cabeza. (Por cierto, que rogaría que esa palabra fuese Fleur)”.

“No hay palabra para cuando alguien cómico y peculiar como Bernard decide que es mejor ser el niño más invisible del mundo a que le tomen el pelo. Supongo que tenía sus ventajas no existir. Como ser etéreo, ir a la deriva, poder entrar y salir de los sitios pasando desapercibido; no tener amigos y, por tanto, no tener nadie a quien perder.
No hay palabra para los barcos que quieren permanecer hundidos, las agujas que se esconden en un pajar ni las perlas que están enterradas para siempre bajo la arena”.

“Para enamorar a una chica, siempre es buena idea usar la imaginación”.

“Para ser sincero, empezaba a pensar que era impresionante ver las facetas de alguien que nadie más veía”.

“Viéndolo, viendo su verdadero yo, era inevitable pensar que todos y cada uno de nosotros somos increíbles.
Y supongo que ese somos me incluía a mí, pensé”.

“Pero ¿Qué tenía yo de especial?, me pregunte. Me imagino que uno siempre sabe ver esas cosas de sí mismo, quizás porque es demasiado subjetivo, como una flor que mira hacia abajo y se piensa que no es más que un tallo. Supongo que lo importante es confiar en que lo eres. En que eres especial. Y quienes te rodean lo ven con más claridad de la que jamás te imaginarias”.

“Claro que fue duro, al principio, pero luego entendí que puede que algún día recorra el mundo entero”.

“Ni que costara tanto. Solo hay que traspasar el exterior. ¿Te has fijado alguna vez en que sucede lo mismo con la gente real? Aunque una persona tenga setenta años, la reconoces igual. El secreto está en los ojos”.

“Qué raro era, me di cuenta entonces, recuperar algo de lo que te habías desprendido por no ser consciente de su valor. Sujete la brújula con fuerza, entendiendo su verdadera magia;  magia que me recordaba lo que había perdido y que me decía que valorase el momento presente, porque puede que también eso desapareciese pronto”.

“No les falta razón a quienes afirman que el tiempo vuela cuando intentas que tu mejor amigo haga algo en contra de su voluntad”.

“El miércoles, Zoë, que estaba aún más guapa con los dos ojos, le pregunto a Bernard si pensaba ir al baile del colegio. Bernard dijo que seguramente se pasaría y Zoë dijo (¡agárrate!) “nos vemos allí”. ¡Nos vemos allí! En cuarto de primaria eso equivalía a poco más o menos a esta prometidos”.

“Debajo figuraba las cuatro palabras más impresionantes de todas: “y su simpático ayudante”. ¡Bendita fama! ¡Bendita fortuna!”.

“No tuve el valor de despedirme.
Sabía que me pediría que me quedara y, si lo hacía, me quedaría. Bernard era como una tortuga que apenas empezaba a sacar la cabeza de su propio caparazón. Si me quedaba, al menor sobresalto volvería a refugiarse al abrigo de mi compañía. Y yo no quería que Bernard volviese a esconderse, eso estaba claro. Quería conservar este sentimiento de orgullo por haber contribuido realmente a cambiar la vida de alguien. Y eso, pensé, me hacía un poquito menos invisible”.

“Y entonces me quede solo de verdad.
¿Quién eres cuando todo lo que sabias de ti mismo se ha esfumado?
¿Quién eres cuando no hay nadie que te recuerde tu función, ni hay recuerdos que lamentar o que te reconforten?
¿A qué te parecerías si no recordaras haberte parecido nunca a nada? ¿Qué forma adoptarías?
¿Qué soñarías por las noches si no tuvieras recuerdos? ¿Qué notas se te quedarían grabadas en la mente si no recordaras ninguna canción?”.

“Puede que mis recuerdos se hubiesen desvanecido, pero las personas que había conocido formaban parte de mí. Ellas me habían hecho. Y en ese sentido comprendí que simplemente siendo yo mismo estoy con ellas, con toda su generosidad, todo su valor y desprendimiento”.


“Supongo que hay que verse privado de todo para valorar de verdad cualquier cosa”.


Ese final es todo lo que está bien en el mundo. Aunque si, en efecto, me imaginaba el final de forma diferente aunque similar, tengo que decir que casi lloro con ese desenlace, es tan hermoso que es difícil estar decepcionado. Es una historia con la que es fácil enamorarte y amar a los personajes. A pesar de que sea un libro bastante corto eso no evita que posea mensajes bastante positivos y en pocas palabras, sensacionales. Hay un dicho que dice que las mejores cosas vienen en empaque pequeños, este libro es un fiel ejemplo de ello.

Veredicto:

“Confesiones de un amigo imaginario” es un libro excepcional que pareciera ir dirigido al público infantil pero en lo personal, me ha demostrado que cualquier adulto puede disfrutar de la historia y aprender de ella. Pues nos ayuda a continuar soñando y a no darnos por vencidos hasta cumplir dichos sueños. 



Sobre la escritora: 
Es autora de novelas y álbumes ilustrados destinados al público infantil. Tiene un máster en Escritura Creativa por la Universidad de Virginia y ha trabajado en el departamento de educación infantil del museo Whitney de Arte Americano de Nueva York.

Summer

2 comentarios:

  1. Me laegro que te haya gustado pero este libro no es para mi. Lo dejo pasar.

    Saludos

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  2. Hola, bella. Ya me compraste con el primer párrafo, pero con el resto me dejaste maravillada ♥. Suena muy bien, y a mí me encantan los libros infantiles así, por lo que espero cruzármelo por acá.
    Besotes!

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